Antes de Su ascensión al cielo, Jesús muestra compasión por Sus discípulos, los envía al mundo con la misión de hacer discípulos y bautizar a todos, y además les promete estar presente siempre. Cuando el pecado y la duda quieran adueñarse de tu vida, recuerda siempre que Él está contigo, te perdona, te equipa, y te envía a las naciones para que des testimonio de Su amor.