“Los sevillanos a los que el Papa ha reconocido su martirio son modelos de virtud, de santidad, de fuerte compromiso cristiano”. De esta forma resume el profesor de la Universidad de Sevilla José Leonardo Ruiz, el decreto que ayer jueves firmó el Santo Padre, por el que se reconoce el martirio del siervo de Dios Manuel González Serna y diecinueve compañeros sacerdotes, seminaristas y laicos, que fueron asesinados por razón de su fe al comienzo de la contienda civil del pasado siglo.
Ruiz Sánchez, que presidió la comisión histórica y archivística de la fase diocesana de esta causa de canonización, ha expresado su alegría “porque el santoral sevillano se enriquece con veinte nuevos beatos de toda su geografía, de Guadalcanal, de Cazalla de la Sierra, de Estepa, Utrera, Constantina, Alcalá de Guadaira, etc”. Destaca que se trata de “gente de toda clase”: “hay sacerdotes, seminaristas, laicos y laicas, de todas las condiciones sociales, hay abogados, empresarios y, sobre todo, gente sencilla”.