pgm 574
Probablemente nunca antes ni después de Kraftwerk ha existido un grupo capaz de desarrollar elocuentes conceptos sonoros y gráficos, siempre en paralelo a la creación musical, y no necesitar apenas palabras para explicarlo. Se crearon a sí mismos. Ellos inventaron el lenguaje. Y su influencia es, si acaso, más demoledora que la de Elvis Presley o los Beatles. Levantaron toda la infraestructura viaria, ferroviaria y cibernética necesaria para que con el tiempo los músicos sólo tuvieran que coger el coche para comprar el pan. Ahora sufrimos colapsos viarios, pero en su momento aún había que convencer a la gente de que las máquinas bien podían ser la fuerza responsable de una pieza musical. Y fueron estos teutones de aburridas vidas privadas pero fascinantes ideas musicales quienes se encargaron de lograrlo.