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Dos “eventos” relacionados con los llamados derechos de propiedad intelectual surcaron las redes sociales la semana pasada: por un lado, un enorme corpus de fans del grupo surcoreano BTS, uno de los mayores fenómenos de la cultura popular mediática global de la última década, se enfrentó a Twitter y a la DMCA cuando la plataforma social, en respuesta a reclamos del policía de los contenidos, decidió retirar materiales elaborados por los y las fans —fanart— de esa banda que es mucho más que simple “K-Pop” (mira, por ejemplo, esto). La DMCA, acrónimo que Wikipedia traduce como Ley de Derechos de Autor de la Era Digital, es un recurso jurídico federal estadounidense que vigila “violaciones” en internet a los derechos de autor que dice proteger y permite a quienes violan esos derechos pasar el trance sin consecuencias si los contenidos transgresores son retirados de inmediato. El recurso jurídico es utilizado masivamente por plataformas como Twitter, Facebook, el buscador de Google y más que, ante un reclamo de la DMCA, ni siquiera preguntan: proceden a borrar el contenido “criminal” para quedar a salvo de consecuencias como las demandas por piratería. Pero en el caso que comentamos, un desarrollo ulterior permitió probar que la DMCA había secundado el reclamo procedente de un extraño grupo fascistoide y homofóbico (el “Team Copyright” presente en Facebook), que se autodesignó protector de la “propiedad intelectual” de otras personas, blandiendo un oscuro discurso de odio, y aprovechó que, dada la ausencia de consecuencias fiscales o penales, la DMCA no revisa los casos: procede al grito de denuncia y espera el inmediato retiro de lo que le ofende. ¿En qué acabó la historia? ¡Pasen a escuchar!
By Mónica Valdez - AlxRubio - Carlos MazaDos “eventos” relacionados con los llamados derechos de propiedad intelectual surcaron las redes sociales la semana pasada: por un lado, un enorme corpus de fans del grupo surcoreano BTS, uno de los mayores fenómenos de la cultura popular mediática global de la última década, se enfrentó a Twitter y a la DMCA cuando la plataforma social, en respuesta a reclamos del policía de los contenidos, decidió retirar materiales elaborados por los y las fans —fanart— de esa banda que es mucho más que simple “K-Pop” (mira, por ejemplo, esto). La DMCA, acrónimo que Wikipedia traduce como Ley de Derechos de Autor de la Era Digital, es un recurso jurídico federal estadounidense que vigila “violaciones” en internet a los derechos de autor que dice proteger y permite a quienes violan esos derechos pasar el trance sin consecuencias si los contenidos transgresores son retirados de inmediato. El recurso jurídico es utilizado masivamente por plataformas como Twitter, Facebook, el buscador de Google y más que, ante un reclamo de la DMCA, ni siquiera preguntan: proceden a borrar el contenido “criminal” para quedar a salvo de consecuencias como las demandas por piratería. Pero en el caso que comentamos, un desarrollo ulterior permitió probar que la DMCA había secundado el reclamo procedente de un extraño grupo fascistoide y homofóbico (el “Team Copyright” presente en Facebook), que se autodesignó protector de la “propiedad intelectual” de otras personas, blandiendo un oscuro discurso de odio, y aprovechó que, dada la ausencia de consecuencias fiscales o penales, la DMCA no revisa los casos: procede al grito de denuncia y espera el inmediato retiro de lo que le ofende. ¿En qué acabó la historia? ¡Pasen a escuchar!