Pastor Eduardo Díaz

Cordero de Dios


Listen Later

Episodio 3 Cordero de Dios.

Juan 1:19–51

Lea los versículos del texto para este día. ¿Qué otras indicaciones nos da acerca de la persona de Juan y su relación con Jesús? ¿Qué comunicaba Juan acerca del Cristo al llamarlo el «cordero» de Dios? ¿Cómo conseguiría Juan entender la verdadera identidad del Cristo?

El testimonio de Juan es fundamental en el inicio del ministerio público de Jesús. De hecho, él ha sido enviado para preparar los corazones de las personas para la llegada del Mesías. Este proceso culmina cuando él mismo señala la presencia del Cristo en medio de las multitudes que seguían llegando al Jordán para que él las bautizara.

Cuando Jesús vuelve a aparecer Juan declara: «He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo». Es la primera vez que alguien utiliza la frase «cordero de Dios» en referencia al Cristo, título que Juan, el evangelista, repetirá en el Apocalipsis. No obstante lo novedoso de la frase, la imagen de un cordero capta a la perfección la esencia del Hijo de Dios. Los judíos inmediatamente pensarían en el cordero de la pascua, cuyo sacrificio evitó que el ángel de la muerte visitara a las familias israelitas cuando mató a todos lo primogénitos de Egipto (Éxodo 12).

El que Juan compare al Cristo con un cordero nos ofrece una excelente perspectiva de su identidad. El cordero es, quizás, el animal más dócil sobre la faz de la tierra. Su fragilidad obliga al pastor del rebaño a cuidarlo de manera especial, pues es sumamente vulnerable. El cordero encarna las características sobresalientes de Jesús, quien ha depositado sus atributos divinos a los pies del Padre para tomar forma de hombre. Su deseo más profundo será, en todo momento, cumplir la voluntad del Padre, que lo ha enviado. En su condición humana el Cristo también incorpora todas las limitaciones y debilidades propias de los hombres. Lo paradójico, sin embargo, es que en el Reino la sumisión y la quietud son las características de los más fuertes, los que adquieren una estatura espiritual que es completamente desproporcionada en comparación a la estatura que comunicamos ante nuestros pares.

El testimonio de Juan nos permite una significativa observación sobre la verdadera identidad de Jesús. Él afirma que solamente logró identificar al Mesías por medio de una revelación celestial. Aunque desconocemos cómo le llegaron las instrucciones, Dios lo orientó de la misma manera que lo había hecho con el anciano Simeón: «Aquél sobre quien veas al Espíritu descender y posarse sobre Él, éste es el que bautiza en el Espíritu Santo». Hemos de entender por esto que si Juan no hubiera recibido esta revelación no hubiera podido identificar al Hijo de Dios, aunque sin duda conocía a Jesús por ser primo de él. El incidente, sin embargo, claramente nos indica que conocer la identidad espiritual de Cristo es un don del cielo. Nosotros le conocemos porque él escogió darse a conocer.

«Por esto, Señor, entiendo que avanzar hacia las profundidades del conocimiento de tu persona no es un bien del cual pueda echar mano por mis propios medios. Necesito que, una y otra vez, tú te reveles a mi vida de manera que pueda recibir de ti el verdadero conocimiento que me hace libre. Me abro a lo que tú quieras mostrarme de tu persona».

...more
View all episodesView all episodes
Download on the App Store

Pastor Eduardo DíazBy Eduardo Díaz