Vivimos en una generación marcada por la incertidumbre…
noticias que cambian cada día, diagnósticos inesperados, crisis familiares, presiones emocionales…
Y aunque muchos no lo dicen en voz alta…hay preguntas constantes en sus corazones:
¿Qué está pasando?
¿Qué viene después?
¿Cómo debo vivir en medio de todo esto?
Pero lo más poderoso es esto: Jesús no evitó esas preguntas… las enfrentó.
Juan 16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Salmo 46:1-2 Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. 2 Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, Y se traspasen los montes al corazón del mar;
Jesús nunca prometió ausencia de crisis…
pero sí prometió presencia, dirección y victoria.
En Marcos 13, los discípulos también estaban inquietos por el futuro…
y Jesús no les dio miedo… les dio dirección.
Este capítulo no fue escrito para asustarnos…
fue dado para:
Prepararnos
Afirmarnos
Alinearnos