Una lluvia eterna, una rosa roja en el asfalto y un saxo que llora en el vacío. Cowboy Bebop es más que una historia de cazarecompensas: es una sinfonía de soledad elegantemente vestida de cool. Donde cada nota de Yoko Kanno es un latido y cada personaje de Shinichiro Watanabe, un fantasma buscando su canción en el silencio infinito del espacio.