La contradicción interna en el mundo del marketing, donde las empresas afirman buscar la innovación pero suelen rechazarla por temor al riesgo.
Esta tendencia a la prudencia excesiva resulta en campañas técnicamente correctas pero carentes de alma y personalidad. Al final, se enfatiza que para dejar una huella real en el consumidor, los líderes deben estar dispuestos a aceptar la incomodidad que genera una idea genuinamente diferente.