Puedes ser quien tú quieras y sé que suena a cliché, pero ¿cuántas veces lo escuchamos y cuántas veces lo ponemos en práctica? Del primero muchas, del segundo no tanto. Nos dejamos influenciar por los asesinos de sueños, por los castradores de ideas y por aquellas personas que no saben lo que es luchar por un propósito. Llegar hasta aquí no te ha sido fácil, por eso y mil razones más, para adelante que entre jefas nos ayudamos.
Abrazos estratégicos,
Meli