Buscar la aprobación de l@s demás es algo completamente natural y humano, el punto de quiebre es cuando buscamos esa aprobación exterior sin dárnosla nostr@s mism@s primero. ¿Pero porque nos resulta tan difícil hacerlo? De niños, por lo regular, no nos enseñan a nombrar nuestras emociones y mucho menos a darles la bienvenida. Al crecer así resulta cada vez más difícil en la adultez aceptar lo que estamos sintiendo, para APROBARLO y trascenderlo. Sin darnos cuenta empezamos a catalogar que esta bien sentir y que esta mal experimentar, poniendo en las manos del exterior nuestro sentir y valia. En este episodio te comparto como poco a poco fui soltando la aprobación exterior buscando más la interior para desde ahí darme cuenta que realmente soy la mejor mamá para mi hijo.