…Es realmente importante tener en cuenta con diligencia nuestras palabras, todo aquello que en ocasiones con ligereza le prometemos al Señor.
Es cierto que siempre desearemos hacer las cosas como él manda, pero caemos en el error de prometer y prometer y nunca cumplir, Dios siempre está atento a nuestras oraciones, a todo lo que en el pasar del día a día le estamos compartiendo, esperando que lo tengamos muy presente para ayudarnos en todo.
No te guardes la bendición de una palabra de aliento y comparte con todos tus conocidos y así alcanzar a todo aquel que sea posible...