Quiero dedicar mi editorial no solo a quienes, durante la ocupación nazi y la opresión fascista, se entregaron para liberar a mi país, sino también a los que parecen haber olvidado los horrores de la dictadura de Mussolini y que, por el contrario, celebran sus valores.
Sí, os lo dedico a vosotros también para que os acordéis que, si tuvimos la suerte de nacer en un país libre, es gracias sobre todo a quien tuvo valor y no se dejó paralizar por el miedo, sino que, por el contrario, se dejó guiar por el ideal de libertad y justicia para garantizar un futuro mejor a las generaciones que vendrán.
Un futuro libre de la opresión, de la anulación de derechos civiles y de la violencia.
Feliz 25 de abril.
Buenas tardes, escuchan Crónica de las Seis.