Y es justo esto en torno a lo que gira el debate de hoy. Más allá de medidas sociales que propugnan libertad y avance, la cosa no puede quedar aquí.
Les pongo en contexto: son muchos los españoles que no llegan a fin de mes, que no tienen derechos laborales y salariales dignos y que en definitiva, no viven una vida digna. Simplemente eso. Tal y como lo escuchan.
Esta medida, pese a no estar respaldada por aquellos que lo ven como una medida negativa o, simplemente, una medida egoísta, ha supuesto el futuro de una democracia de bien. Existen diversas democracias, y créanme, que España va en el buen camino.