Un día como hoy 26 de abril de 1986 en la planta nuclear Chernobyl tuvo lugar una gran explosión que liberó al espacio 200 toneladas de material radiactivo, que se extendió a distintas áreas y que lamentablemente se convirtió en uno de los desastres medioambientales más graves de la historia.
La causa fue producto de un error humano, que desencadenó toda una tragedia a nivel mundial, dado que el reactor no estaba protegido por una cámara de contención, la explosión de vapor resultante atravesó el techo de la unidad e hizo llover trozos de barras de combustible y grafito altamente radioactivo en los alrededores. Los incendios resultantes generaron un humo radiactivo que transportó partículas contaminadas sobre Ucrania, Bielorrusia y Rusia, así como partes de Escandinavia y Europa en general.
Muchas personas terminaron muriendo y casi 8.500 millones de afectados, debido a los altos niveles de radiación, ya que la población no fue alertada con tiempo para alejarse del lugar.
Han pasado 35 años de este hecho y hoy sigue siendo una región fantasma completamente inhabitable, pero a pesar de eso, la ciudad aún mantiene ese halo de misterio y encanto, tanto para los residentes de las regiones cercanas como de todos los turistas que sienten verdadera fascinación y curiosidad por una historia ocurrida hace tantos años atrás.
Chernobyl es un lugar como detenido en el tiempo, donde muchos edificios y lugares emblemáticos permanecen intactos y otros fueron reconstruidos de hormigón, lo que está claro es que la historia aún permanece viva por cada una de las calles y recovecos de la ciudad.