A todos los colombianos de chiquitos, lo primero que nos enseñaron de historia patria, fue que el 20 de julio de 1810 nos independizamos del Reino de España luego de una trifulca por un florero de propiedad de un español de apellido Llorente, quien groseramente y con desprecio se negó a prestarlo a los criollos, para una comida en homenaje al comisario Real, Antonio Villavicencio, otro criollo que venía de Quito.
Ese fue el comienzo de la patria boba, como lo dijo unos años después sarcásticamente el prócer Antonio Nariño al condenar las luchas internas entre federalistas y centralistas, que luego se llamaron liberales y conservadores y que ahora se dividen entre izquierdas y derechas.
Así, hace 212 años, comenzó en firme la división social y política en la Gran Colombia que hoy como en los tiempos de la Colonia, sigue siendo una patria boba, con los más altos índices de desigualdad, violencia, asesinatos, miseria y corrupción.