Aun cuando el Premio Nacional de Teatro representa un estímulo inmenso, su trascendencia nunca superará a las sensaciones que provocan en estos hombres de las tablas la sonrisa de un niño.
Aun cuando el Premio Nacional de Teatro representa un estímulo inmenso, su trascendencia nunca superará a las sensaciones que provocan en estos hombres de las tablas la sonrisa de un niño.