¨El que viene a mi nunca volverá a tener hambre; el que cree en mi no tendrá sed jamás.¨ Juan 6:35
Lo que necesitamos está muy claro, al menos eso pensamos nosotros. Somos como una hormiga que se detiene para llevarse una miga. ¡Debemos tenerla! Que mal que seamos tan pequeños para ver el elfante con sus enormes patas dirigiéndoselo hacia nosotros. Dios es mayor que la hormiga o el elefante. Él ve lo que viene. Y si Él dice no, es mejor dejar atrás ala miga.
¨El que viene a mi nunca volverá a tener hambre; el que cree en mi no tendrá sed jamás.¨ Juan 6:35
Lo que necesitamos está muy claro, al menos eso pensamos nosotros. Somos como una hormiga que se detiene para llevarse una miga. ¡Debemos tenerla! Que mal que seamos tan pequeños para ver el elfante con sus enormes patas dirigiéndoselo hacia nosotros. Dios es mayor que la hormiga o el elefante. Él ve lo que viene. Y si Él dice no, es mejor dejar atrás ala miga.