Con la llegada de la Segunda República, la Real Sociedad cambió de nombre y se convirtió en el Donostia Foot Ball Club. Mantuvo su camiseta y sus colores, pero su escudo se vio transformado para perder toda alusión monárquica. No fueron buenos años para la entidad, que vivió su primer descenso a Segunda. El regreso a Primera, de hecho, se materializó pocos meses después de recuperar su nombre, el de la Real.