Es muy fácil ser agradecida con la vida cuando la vida te da cosas hermosas , es fácil conectar con mi cuerpo cuando me da la libertad de moverme como quiero . Pero qué pasa cuando hay dolor . En el dolor y la quietud también puede haber gratitud. Puede haber presencia. Puedo escuchar sin todo lo de afuera, puedo conectar y adentrarme mucho más de lo podría imaginarme.