El otro día recibí un email de una persona a la que sigo que contaba muy ilusionada un nuevo proyecto que tenía. Era un proyecto que, en otro momento de mi vida, me habría encantado a mí también. Y, sin embargo, lo que pensé fue: uf, qué pereza. No me hacía nada de La entrada Cuando pierdes la ilusión (puede que sea por esto). se publicó primero en Coach de la Profesional.