Un hombre de 41 años vive en Garín, cuenta cómo su vida cambió con el ASPO. Trabajó siempre, y mucho. Ahora, sólo vive de changas. Gracias a unos ahorros, la va llevando lo mejor que puede. Encerrado, frustrado, con el dinero medido, no obstante, en el tiempo del ASPO “ordenó sus ideas”, “arregló su casa” y ayudó con una olla popular de su barrio.
Registro elaborado por María Eugenia Noguera, estudiante de la materia Antropología Social y Cultural, carrera Licenciatura enTrabajo Social, Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ). Julio de 2020.