Jonathan Swift publica esta sátira en prosa en 1704.
En el prólogo el autor explica el título, derivado de la costumbre de los marineros cuando encuentran una ballena, que recurren a lanzar un tonel vacío para distraerla y que no ataque la nave: con, esta sátira querría distraer la atención pública del "Leviatán" de Thomas Hobbes (teórico del absolutismo político) y de la inclinación que por aquel tiempo se sentía a hacer resaltar las debilidades de la religión y del gobierno.
Trata de la historia, de un padre que deja en herencia a cada uno de sus hijos, Pedro, Martín y Juan (la Iglesia romana, la Iglesia anglicana y los disidentes) una casaca, exigiéndoles que a ningún caso la alteren y degraden. Los hijos, acabarán por desobedecer las indicaciones paternas. Pedro halla una excusa para cubrir las casacas de inútiles adornos; Martin (alusión a Martín Lutero), la encontrará para privarle de todo adorno innecesario, y Juan (Juan Calvino) la convertirá en jirones, movido por su manía de purificarlo. Martin y Juan se pelean con el poderoso Pedro, y más tarde entre ellos mismos para acabar separándose. La sátira es muy violenta contra Pedro, pero no perdona tampoco a Martín, representante de la Iglesia a la que Swift pertenecía.
La narración se aparta del relato con frecuencia, parodiando a los eruditos y polemistas. Es una de las obras más ingeniosas de Swift, proporcionará innumerables motivos a los escépticos durante todo el curso del siglo XVIII, y enemistó contra él a la reina Ana, lo que ayudó a que no alcanzase el grado episcopal.