Segunda de las nueve historia contadas por el mudo tío Pontricacio, para que fuera taquimegrafiada por mi setter, y yo pudiera pasarla al papel, como diría Jardiel.
Esta va de un Príncipe, Señor … que es un arquetipo universal, en antropología presupone algún modo de potestad, cierta nobleza, connotaciones de heroicidad. Tiene el mismo significado el femenino señora. Desde los arcanos del tiempo inmemorial y en sentido onomástico se aplica como un prenombre en las expresiones «señor de los ejércitos», «señor del reino», «señor de la casa de»…
Mejor que lo cuente Jardiel.