Conseguido el trabajo en casa de los Requejo, Galdós, por boca de Gabriel, se dedica en este capítulo a dar a conocer al lector la casa de los tíos de Inés y nuevos patronos de Gabriel.
Una casa en la que se confundían, tienda, almacén, comedor, y resto de estancias. Toda ella dedicada a las tres industrias de la familia: ventas, préstamos y la confección de camisas, cortadas estas por doña Restituta y cosidas por Inés.
Como final del capítulo, nos presentará al mancebo y habitante de la casa durante el día, Juan de Dios.