Según llega a la calle, Gabriel va encontrando a conocidos como Pacorro Chinitas, o defensores como Pedro Velarde, Luís Daoíz.
En plena batalla Gabriel anima a sus compañeros, atiende a los heridos, mientras está en la lucha, cada vez más cruenta.
Tras la capitulación, acompañado de Juan de Dios, irán descubriendo la situación en la que han quedado sus compañeros.