
Sign up to save your podcasts
Or


En un pueblo en la India, había un lugar despoblado que la naturaleza había tomado cuenta totalmente. Su residente más formidable era una temida serpiente, quien había atacado a muchos, incluso un grupo de jóvenes que cruzó el lugar como atajo a sus casas... Dos de ellos tuvieron que ser hospitalizados y el pueblo quedó asustado...
Entonces, apareció un gurú que iba en peregrinación a alguna parte, a pie. Decidió cruzar por el atajo, pero sus seguidores en el pueblo trataron de que no fuera por allá, le pagarían un vehículo que lo llevaría adonde quería ir; el gurú ya había tomado su decisión y fue rumbo a su destino.
Por el atajo...
Al cruzar por él, como siempre, la serpiente lo atacó. Sorpresivamente, él no le dio importancia y siguió caminando.
Pocas personas saben que normalmente serpientes son más lentas que una persona caminando rápidamente y el gurú, sin prestarle atención, seguía su camino.
Bueno, como es un cuento, la serpiente en algún momento gritó: ¡Espera!
El gurú redujo su ritmo, se volteó lentamente con una suave y espiritual sonrisa, esperando que la serpiente lo alcanzara. Cuando ella se aproximó, elevó su cabeza hasta quedar al mismo nivel que él y le preguntó: ¿Cómo logra usted ir tan rápido?
El gurú se sentó suavemente y empezó a compartir su conocimiento espiritual a su nuevo discípulo, la serpiente.
Tras una semana de estar con ella, la serpiente se había vuelto vegetariana, meditaba regularmente y se comprometió con la no-violencia. El gurú se despidió de ella y siguió su camino.
Un mes después, el mismo grupo de jóvenes que había sido atacado por la serpiente pasó por el atajo. Ella justo estaba meditando y cuando la vieron así, pensaron que estaba drogada o algo. Lanzaron una piedra y ella no reaccionó, después de todo su maestro le había enseñado a ser no-violenta.
Movidos por un deseo de revancha, le dieron una tremenda paliza a la serpiente.
Afortunadamente sobrevivió y por el próximo mes, resistió hasta que el gurú llegó.
Inmediatamente, el santo hombre, que conocía mucho de medicinas, se puso a ayudar a su discípulo a curarse. Tras una semana, la serpiente ya podía moverse y se sentía mucho mejor.
El gurú se quedó con ella unos días más y antes de ir, le preguntó: ¿Por qué no los atacaste, por qué no te defendiste?
Con cierto orgullo, la serpiente le habló de cómo logró conquistar su instinto y mantuvo su no-violencia, y esperó que su gurú le alabara.
De forma serena, el gurú la miró y le dijo: Me quedo muy feliz que lograste esta meta, pero casi fuiste muerta por eso. Está bien que no los atacaras, pero por lo menos podrías haber hecho "ssssssss"...
#no-violencia #actitud #cuento
Regístrate a este PODCAST - un audio nuevo ¡todos los martes!
https://anchor.fm/marcelo-bulk
https://open.spotify.com/show/16y4pwK8yRz3DnvQR0PoEJ
By Marcelo BulkEn un pueblo en la India, había un lugar despoblado que la naturaleza había tomado cuenta totalmente. Su residente más formidable era una temida serpiente, quien había atacado a muchos, incluso un grupo de jóvenes que cruzó el lugar como atajo a sus casas... Dos de ellos tuvieron que ser hospitalizados y el pueblo quedó asustado...
Entonces, apareció un gurú que iba en peregrinación a alguna parte, a pie. Decidió cruzar por el atajo, pero sus seguidores en el pueblo trataron de que no fuera por allá, le pagarían un vehículo que lo llevaría adonde quería ir; el gurú ya había tomado su decisión y fue rumbo a su destino.
Por el atajo...
Al cruzar por él, como siempre, la serpiente lo atacó. Sorpresivamente, él no le dio importancia y siguió caminando.
Pocas personas saben que normalmente serpientes son más lentas que una persona caminando rápidamente y el gurú, sin prestarle atención, seguía su camino.
Bueno, como es un cuento, la serpiente en algún momento gritó: ¡Espera!
El gurú redujo su ritmo, se volteó lentamente con una suave y espiritual sonrisa, esperando que la serpiente lo alcanzara. Cuando ella se aproximó, elevó su cabeza hasta quedar al mismo nivel que él y le preguntó: ¿Cómo logra usted ir tan rápido?
El gurú se sentó suavemente y empezó a compartir su conocimiento espiritual a su nuevo discípulo, la serpiente.
Tras una semana de estar con ella, la serpiente se había vuelto vegetariana, meditaba regularmente y se comprometió con la no-violencia. El gurú se despidió de ella y siguió su camino.
Un mes después, el mismo grupo de jóvenes que había sido atacado por la serpiente pasó por el atajo. Ella justo estaba meditando y cuando la vieron así, pensaron que estaba drogada o algo. Lanzaron una piedra y ella no reaccionó, después de todo su maestro le había enseñado a ser no-violenta.
Movidos por un deseo de revancha, le dieron una tremenda paliza a la serpiente.
Afortunadamente sobrevivió y por el próximo mes, resistió hasta que el gurú llegó.
Inmediatamente, el santo hombre, que conocía mucho de medicinas, se puso a ayudar a su discípulo a curarse. Tras una semana, la serpiente ya podía moverse y se sentía mucho mejor.
El gurú se quedó con ella unos días más y antes de ir, le preguntó: ¿Por qué no los atacaste, por qué no te defendiste?
Con cierto orgullo, la serpiente le habló de cómo logró conquistar su instinto y mantuvo su no-violencia, y esperó que su gurú le alabara.
De forma serena, el gurú la miró y le dijo: Me quedo muy feliz que lograste esta meta, pero casi fuiste muerta por eso. Está bien que no los atacaras, pero por lo menos podrías haber hecho "ssssssss"...
#no-violencia #actitud #cuento
Regístrate a este PODCAST - un audio nuevo ¡todos los martes!
https://anchor.fm/marcelo-bulk
https://open.spotify.com/show/16y4pwK8yRz3DnvQR0PoEJ