Una mañana, el amanecer decide no presentarse.
Mientras el mundo intenta encontrar una explicación (entre gobiernos, científicos, gallos indignados y oficinistas oportunistas), poco a poco queda claro que quizá el problema no está en el cielo, sino en nosotros.
Una mañana sin mañana es un cuento breve, irónico y entrañable sobre nuestra facilidad para convertir lo extraordinario en costumbre y dejar de valorar aquello que siempre está… hasta que un día falta.