Profunda confianza en Dios y radical fidelidad al Señor es la propuesta del pasaje evangélico el día de hoy. Es importante, ante todo, detenemos a pensar en la confianza que hemos de tener en Dios, pues a eso nos invita el Señor Jesús cuando nos recuerda que ni un gorrión -que vale muy poco en comparación con nosotros- cae al suelo sin que el Padre lo disponga. Es una serísima invitación a confiar en el interés y preocupación de Dios por cada uno de nosotros, lo cual nos lleva a no caer en tipo alguno de angustia, ansiedad o desesperación. Es verdad que el día a día nos pone en situaciones que nos inquietan ¡es entonces oportuno recordar la invitación de Jesús hoy, a confiar totalmente en el Padre y a no preocupamos de los daños corporales. No se trata de ser ingenuos, descuidados o poco previsores, sino de confiar verdaderamente en la Providencia divina sin descuidar la prudente diligencia que ha de acompañar nuestra vida cotidiana.