Domingo 04 de Enero 2026
En las manos del Alfarero
El Barro - P Tony Simon
Jeremías 18:1-6
El Señor le dio otro mensaje a Jeremías: 2«Baja al taller del alfarero y allí te hablaré». 3Así que hice lo que me dijo y encontré al alfarero trabajando en el torno; 4pero la vasija que estaba formando no resultó como él esperaba, así que la aplastó y comenzó de nuevo. 5Después el Señor me dio este mensaje: 6«¡Oh, Israel! ¿No puedo hacer contigo lo mismo que hizo el alfarero con el barro? De la misma manera que el barro está en manos del alfarero, así estás en mis manos.
1. El barro no tiene forma sin el alfareroEl barro por sí solo, no decide su forma. No se convierte en vasija, copa o jarro por iniciativa propia. Necesita manos expertas.
2. El alfarero trabaja con intención, no al azarTu proceso no es un accidente.
Tu temporada actual no es un error.3. El alfarero no abandona el barro
Dios no desecha personas, Dios rehace personas.
“Dios no tira el barro; Dios lo vuelve a trabajar.”