Hay talleres que entretienen y hay talleres que se recuerdan de verdad. El taller de velas es de los segundos. Cada niña crea su propia vela desde cero. Elige el color de la cera, el aroma, lavanda, vainilla, cítricos, mezclan, vierten, decoran y cuando ven el resultado no se lo creen. Este taller activa todos los sentidos. El olor del aroma que han elegido, la textura al remover, el color que van viendo aparecer. No es solo una manualidad, es una experiencia. Y las niñas lo notan, se ponen muy serias, muy concentradas, como si estuvieran haciendo algo importante. Se van a casa con una vela hecha por ellas, lista para regalar o para su habitación. Muchas nos dicen que no la van a encender nunca. Si buscas un cumple diferente, sensorial y con mucho mimo, este es el taller. Escríbeme.