Cada vez que bajamos o trabajamos sanaciones REIKI o meditamos en REIKI abrimos puertas dimensionales y canalizamos las energías en nosotros, para después enviarlas hacia la persona que estamos sanando. Cada vez que sucede esta transmisión nos purificamos y limpiamos. La energía fluye a través de cada uno de nuestros chakras. Los chakras de las manos, del corazón, del plexo, el coronario y el tercer ojo, todos entran en actividad, y a la vez se desbloquean.