Todo fenómeno sobrevenido y de alcance planetario y origen natural, como el CV19; o humano, como una guerra; alteran de manera radical el stuto quo precedente generando confusión y caos que descoloca nuestra vida y comportamiento social, y el hacer económico y político; sumidos en el desconcierto de lo no reglado, donde surgen los propagadores de la apocalipsis que nos acongojan anunciándonos el hundimiento del mundo conocido. Apocalípticos que desconocen la teoría del caos, de la complejidad, o de la discontinuidad, que nos permiten comprender que lo propio de la vida humana es el caos, del que surge el orden; que es en lo complejo donde anida lo sencillo; y que nuestra propia vida en una sucesión de discontinuidades en las que se forja el destino de lo humano. Por eso desechemos a los apocalípticos y sus mensajes, siempre interesados; y pensemos con libertad, porque el mundo ni la vida se van a acabar por el CV19.