NOTAS DE ELENA
Material complementario de la escuela Sabática para adultos
Narrado por: Patty Cuyan
Desde: California, USA
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
MIÉRCOLES, 02 DE ABRIL
EL ESTUDIO DE LA PALABRA
Procurando poner a un lado toda opinión preconcebida y prescindiendo de todo comentario, [Guillermo Miller] comparó pasaje con pasaje con la ayuda de las referencias marginales y de la concordancia. Prosiguió su estudio de un modo regular y metódico... A medida que estudiaba y oraba fervorosamente para que Dios le alumbrara, lo que antes le había parecido oscuro se le aclaraba...
Con profundo interés estudió los libros de Daniel y el Apocalipsis, siguiendo los mismos principios de interpretación que en los demás libros de la Biblia, y con gran gozo comprobó que los símbolos proféticos podían ser comprendidos. Vio que, en la medida en que se habían cumplido, las profecías lo habían hecho literalmente; que todas las diferentes figuras, metáforas, parábolas, similitudes, etc., o estaban explicadas en su contexto inmediato, o los términos en que estaban expresadas eran definidos en otros pasajes; y que cuando eran así explicados debían ser entendidos literalmente (El conflicto de los siglos, p. 320).
Jesús, el más grande maestro que el mundo haya visto, reconoció el valor de las Sagradas Escrituras, y las expuso a sus discípulos. Después de su resurrección, se acercó a dos de ellos cuando iban de camino a Emaús, hablando, mientras iban, de las esperanzas defraudadas ocasionadas por la muerte de su amado Maestro... Jesús les dijo: "¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?" Lucas 24:25, 26. Y comenzando por Moisés y los profetas, "les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían". Lucas 24:25-27.
Jesús reprendió a los discípulos por no conocer las Escrituras que daban testimonio del Mesías. Si hubieran estado familiarizados con las Escrituras, su fe habría sido sostenida en la hora de la prueba, y su esperanza habría permanecido inquebrantable; porque el trato que Cristo recibiría de manos de aquellos a quienes vino a salvar estaba claramente declarado en las profecías (The Signs of the Times, 10 de junio, 1886, "Value of Bible Study", párr. 9, 10).
Los que se dedican a proclamar el mensaje del tercer ángel escudriñan las Escrituras siguiendo el mismo plan que adoptó el hermano Miller. En el pequeño libro titulado "Views of the Prophecies and Prophetic Chronology" [Vislumbres de las profecías y de la cronología profética], el hermano Miller da las siguientes reglas sencillas pero inteligentes e importantes para el estudio y la interpretación de la Biblia:
"1. Cada palabra debe tener su relación apropiada con el tema presentado en la Biblia; 2. Toda la Escritura es necesaria, y puede entenderse mediante la aplicación y el estudio diligentes; 3. Nada de lo revelado en la Escritura puede ocultarse ni se ocultará a los que piden con fe, sin vacilar; 4. A fin de comprender la doctrina, reúna todas las Escrituras sobre el tema que desea conocer, luego deje que cada palabra tenga su influencia apropiada; y si puede formar su teoría sin una contradicción, no puede estar en el error; 5. La Escritura debe ser su propio expositor, ya que es una regla en sí misma. Si dependo de un maestro para que me exponga, y él adivina su significado, o desea que sea así debido a su credo sectario, o a fin de ser considerado sabio, entonces su adivinación, deseo, credo o sabiduría es mi regla, y no la Biblia"