DEVOCIÓN MATUTINA VESPERTINA
“SALMOS
Narrado por: Joyce Vejar
Desde: Arizona, USA
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
24 DE DICIEMBRE
SALMO 9:9-10
«En ti confían los que conocen tu nombre, porque tú, Señor, jamás abandonas a los que te buscan» (SAL. 9:10).
Hace poco tiempo sufrí en casa dos pérdidas muy difíciles de sobrellevar. Fueron días complicados y tristes. En un período de dos meses fallecieron mi esposa y a mi padre. Ella falleció luego de una lucha de doce años contra el cáncer. Algo muy sobrecogedor para mi entendimiento, aun cuando ya nos habíamos preparado y despedido varias veces. Finalmente llegó el tiempo de su partida con el Señor y, tanto yo como mis hijos, tuvimos que atravesar un proceso de dolor que nos tomó tiempo ir superando. Luego, un mes y medio después, mi padre también falleció.
Este pasaje nos manifiesta una certeza: «Jehová será refugio del pobre» (v. 9, RVR1960). Y sinceramente, ante situaciones tan difíciles, se siente uno realmente pobre. Pobre de ánimo, de rumbo, de paz, de compañía y de muchas cosas más.
El significado de esta palabra habla de alguien que ha sido triturado, abatido, lastimado u oprimido con violencia. Así que, ¿cuál pena estás atravesando? Del tipo que sea, el Señor promete ser nuestro refugio, nuestra fortaleza y el lugar inalcanzable para quien procure dañarnos.
El salmista agrega una importante declaración: «En ti confían lo que conocen tu nombre». ¿Por qué dice esto? Porque no es posible depositar la confianza en un desconocido. Y, por cierto, si alguien se ha dado a conocer al mundo es Dios, así que la responsabilidad de no confiar en Él es nuestra. Nosotros decidimos apartarnos de Su consejo, de Su conocimiento. No es posible dejar la vida en manos de alguien a quien desconozco. Pero si, por el contrario, hemos conocido el resultado de descansar en Dios nuestra vida, comprobaremos, al paso del tiempo, la enorme cobertura de consuelo, certeza, confianza, y aun gozo y paz, que en medio de la angustia Él provee para los que pasamos por la prueba, por más difícil que parezca.
Finalmente se añade una frase más: «Porque tú, Señor, jamás abandonas a los que te buscan». ¿Y qué significa esto? Que, al acercarnos por ayuda, buscando al Creador, al postrarnos ante Su Hijo Jesús, nuestro Salvador, reconociendo nuestra necesidad de Él, fuimos atendidos, y no quedamos en el desamparo o soledad. Su vara y Su cayado infunden aliento y compañía para el día malo.
Así que, en mi caso, cuando más angustia había en mi interior y me sentía más agobiado, pude conocer el significado de confiar en el Señor, pues Él trajo paz y cobijo para mí y mi familia, de una forma cariñosa y esperanzadora. Y estoy seguro de que tú puedes experimentar esta misma protección divina en medio de tu problema, por más difícil que sea.
¿Tienes problemas, angustia, situaciones complicadas? Conoce a Dios, y confía en Él; búscalo, no te arrepentirás y seguramente hallarás en Él refugio en medio de la angustia. «En él, mediante la fe, disfrutamos de libertad y confianza para acercarnos a Dios» (Ef. 3:12).