DEVOCIÓN MATUTINA VESPERTINA
“SALMOS”
Narrado por: Joyce Vejar
Desde: Arizona, USA
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
19 DE SEPTIEMBRE
SALMO 6:6-9
«El Señor ha escuchado mis ruegos; el Señor ha tomado en cuenta mi oración» (SAL. 6:6-9).
¿Has pasado por momentos complicados en tu vida? ¿Estás pasando por pruebas? Si has experimentado el dolor de esa clase de eventos catastróficos en tu vida, sabes a lo que me refiero. En caso de que nunca hayas enfrentado eventos serios en tu vida, lamento decirte que tarde o temprano llegarán a ti. Por ello necesitamos una perspectiva bíblica de cómo enfrentar la dureza de este mundo.
El rey David nos ayuda a adoptar una filosofía bíblica del sufrimiento. En el Salmo 6 encontramos a un hombre profundamente dolido, caído y desanimado.
Pero al mismo tiempo, vemos a un hombre fortalecido, esperanzado y profundamente amado. ¿Acaso no es incompatible una cosa con la otra? No. Permíteme mostrarte por qué.
El cuerpo y la salud mental
David describe detalladamente la naturaleza de sus síntomas. David asegura que no podía dejar de gemir, llorar y sufrir. Las dificultades en la vida de David le estaban provocando problemas físicos y emocionales. La salud mental no solamente tiene que ver con las emociones, sino que en la mayoría de los casos afecta el aspecto físico de la persona. Así fue con David. Sus problemas lo estaban ahogando.
Se sentía sin aire, sin fuerzas, sin posibilidad de enfrentar la vida. Es parte de nuestra humanidad; los conflictos nos acaban, física y emocionalmente. ¿Qué provoca este malestar? David también lo explica.
Factores externos de la salud mental
David claramente identifica a los culpables de su inestabilidad emocional: sus adversarios y los hacedores de iniquidad. Evidentemente había opositores a su reinado que lo perseguían, lo difamaban y lo sofocaban.
Puede que tú no tengas a adversarios que están detrás de tu trono o vida. Pero sí encontramos enemigos de otra clase. Problemas como divorcios, enfermedades crónicas, desempleo o la muerte de un familiar, son comunes causantes de problemas emocionales. La depresión, la angustia y la ansiedad comúnmente hallan su causa en algún factor externo como los que acabo de mencionar.
La Palabra de Dios y la salud mental
Sin embargo, al igual que David podemos estar seguros de que el Señor nos ha escuchado. David estaba en profunda angustia, pero esta nunca fue mayor a su fe en Dios. David confiaba en Dios y en Sus promesas. David conocía a Dios y sabía que solo Él podía librarlo.
Contigo es igual. Dios y Su Palabra son suficientes para cada uno de tus problemas. Esto no se trata de una guerra entre Dios y la ciencia. Es más bien entender que, aunque la ciencia pueda ayudarnos a apaciguar algunos síntomas, el mal aún se halla dentro de nosotros. Mitigar un síntoma no es lo mismo que erradicar el problema. Como creyentes podemos confiar en que nuestro Dios puede erradicar cada uno de nuestros síntomas y dar solución oportuna a nuestros problemas. Solo la Palabra de Dios puede cambiar tu alma, transformar tu mente y refrescar tu corazón.