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LECCIÓN DE ESCUELA SABÁTICA
III TRIMESTRE DEL 2026
Narrado por: Eddie Rodriguez
Desde: Guatemala, Guatemala
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
MIÉRCOLES 22 DE JULIO
EL ANTÍDOTO CONTRA LA INMORALIDAD SEXUAL
Lee 1 Tesalonicenses 4:1-8. ¿Qué dice este pasaje acerca de la conexión entre la santificación y el deber de evitar la inmoralidad sexual?
Aunque Pablo se dirigía a otra persona en los textos anteriores, el principio puede aplicarse de manera general a todos los cristianos.
Sin embargo, esto nos lleva a la pregunta: ¿Qué estaba ocurriendo en Corinto? ¿Por qué todos estos problemas?
Al parecer, algunos en Corinto creían que, dado que el evangelio los había liberado, podían hacer lo que quisieran. Argumentaban que, así como el estómago fue creado para la comida, el cuerpo fue creado para el sexo, y el sexo para el cuerpo (1 Cor. 6:13). Pablo responde que esto es una tergiversación de la libertad cristiana. La falta de integridad en las cuestiones sexuales es incompatible con la identidad cristiana y constituye un uso indebido de la libertad concedida al hombre por medio del evangelio (Rom. 8:2; Gál. 5:13). Fuimos liberados del pecado, no para cometerlo (Rom. 6:18, 22; 8:2). De hecho, «el cuerpo [...] es [...] para el Señor, y el Señor para el cuerpo» (1 Cor. 6:13). Pertenecemos a Cristo (1 Cor. 6:15), y quienes somos debe influir en lo que hacemos. Una cosa está indisolublemente ligada a la otra. Esto es descrito en 1 Corintios 6 de tres maneras diferentes.
En primer lugar, somos identificados como lavados, santificados y justificados «en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios» (1 Cor. 6:11). Los pecados enumerados en 1 Corintios 6:9-10, así como la inmoralidad sexual denunciada en 1 Corintios 6:12-20, no tienen cabida en la vida de aquellos que han sido lavados, santificados y justificados.
En segundo lugar, somos miembros de Cristo (1 Cor. 6:15). Esto significa que debemos estar unidos a él (1 Cor. 6:17). La inmoralidad sexual es una violación de esa unión (1 Cor. 6:13, 15). Quien se une con otra persona en relaciones sexuales extramatrimoniales se convierte en «un cuerpo» con ella (1 Cor. 6:16). La unión con Cristo a través del Espíritu debe determinar la ética cristiana en materia sexual.
En tercer lugar, nuestros cuerpos son «templo del Espíritu Santo» (1 Cor. 6:19-20). La única manera de vivir una vida santa con integridad en cuestiones sexuales es tener una relación íntima con Cristo a través del Espíritu Santo. Pablo se refiere en otra parte a la experiencia de ser un templo del Espíritu en términos de presentar el cuerpo como «sacrificio vivo, santo, agradable a Dios» (Rom. 12:1).
Piensa en la devastación que los pecados sexuales han causado a la humanidad. ¿Qué nos dice esto acerca de cuán importante es este tema para los cristianos?
NOAS DE ELENA
MIÉRCOLES, 22 DE JULIO
EL ANTÍDOTO CONTRA LA INMORALIDAD SEXUAL
Este mensaje es para todas las etapas históricas de nuestra iglesia. La iglesia nunca podrá emplear su capacidad de oír mejor que cuando preste oídos a la voz de Dios, que le habla por medio de su Palabra. Hay una promesa rica y abundante para los vencedores. No es suficiente entrar en la guerra contra el mal, debemos continuar en ella hasta el fin. No pensemos en ceder. Debemos pelear la buena batalla de la fe hasta el mismo fin. Al vencedor se le promete la victoria triunfal. "Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios». Apocalipsis 2:7. Todo lo que se perdió con la caída de Adán está más que restaurado con la redención. El que está sentado en el trono dice: "He aquí yo hago nuevas todas las cosas». Apocalipsis 21:5.
Mirémonos cuidadosa y críticamente a nosotros mismos. ¿Hemos violado los votos que tomamos cuando fuimos bautizados? ¿Estamos muertos al mundo y vivos para Cristo? ¿Estamos buscando las cosas de arriba, donde Cristo está sentado a la diestra de Dios? ¿Está cortado el cable con el que estamos anclados a la Roca eterna? ¿Vamos a la deriva, arrastrados por la corriente hacia la perdición? ¿No haremos esfuerzos para avanzar y tomar impulso en nuestro camino hacia arriba? No vacilemos más, sino movamos los remos vigorosamente y hagamos nuestras primeras obras antes que naufraguemos sin esperanza.
Es nuestra tarea conocer nuestras debilidades y pecados acariciados, que producen oscuridad y debilidad espiritual y han apagado nuestro primer amor. ¿Es la mundanalidad? ¿Es el egoísmo? ¿Es el amor por la estima propia? ¿Es la lucha por ser el primero? ¿Es la sensualidad lo que nos aleja de Dios? ¿Es el pecado de los nicolaítas que cambiaban la gracia de Dios por lascivia? ¿Es la indiferencia hacia la gran luz [Biblia] ? ¿Es el mal uso o el abuso de las oportunidades y los privilegios lo que nos lleva a tener jactanciosas pretensiones de sabiduría y conocimiento religiosos, mientras la vida y el carácter son inconsistentes e inmorales? No importa qué haya sido lo que hemos acariciado y cultivado hasta tornarse fuerte y dominante, hagamos decididos esfuerzos para ser vencedores, para no perdernos (Recibiréis poder, 18 de diciembre, p. 363).
Se me ha mostrado que vivimos en medio de los peligros de los últimos días. Por cuanto abunda la iniquidad, el amor de muchos se enfría. La palabra muchos» se refiere a los que profesan seguir a Cristo. Afectados, sin que ello sea necesario, por la iniquidad prevaleciente, se apartan de Dios. La causa de esta apostasía estriba en que no se mantienen apartados de la iniquidad. El hecho de que su amor hacia Dios se esté enfriando por causa de que abunda la iniquidad, demuestra que, en cierto sentido, participan de esta iniquidad, pues de otra manera ella no afectaría su amor a Dios, ni su celo y fervor en su causa.
Se me ha presentado un horrible cuadro de la condición del mundo. La inmoralidad cunde por doquiera. La disolución es el pecado característico de esta era. Nunca alzó el vicio su deforme cabeza con tanta osadía como ahora. La gente parece aturdida, y los amantes de la virtud y de la verdadera bondad casi se desalientan por esta osadía, fuerza y predominio del vicio. La iniquidad prevaleciente no es del dominio exclusivo del incrédulo y burlador. Ojalá fuese tal el caso; pero no sucede así...
Cada cristiano tendrá que aprender a refrenar sus pasiones y a guiarse por los buenos principios...
Dios les ha dado un tabernáculo que cuidar y conservar en la mejor condición para su servicio y gloria (Reflejemos a Jesús, 16 de mayo, p. 142).
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DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2026
“DIOS EN MI VIDA”
Narrado por: Tatania Daniela
Desde: Juliaca, Perú
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
22 DE JULIO DE 2026
UN CORAZÓN CUIDADOSO
Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón. Proverbios 4:23
Jesús me enseña a cuidar mi corazón con la misma atención con que guardo algo valioso en casa.
En un día cualquiera, mi corazón puede llenarse de muchas cosas: una alegría por un juego, una tristeza por una palabra fea, o enojo cuando no me toca ganar. También puede llenarse de lo que veo, escucho y pienso. Por eso necesito estar atento, porque no todo lo que entra me ayuda a ser bondadoso, obediente y limpio por dentro.
La Biblia dice: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón”. Dios no me pide eso para asustarme, sino para protegerme. Él sabe que de mi corazón salen mis palabras, mis decisiones y la forma en que trato a mi familia, a mis amigos y a mis maestros. Si dejo que Jesús cuide mi corazón, Él me ayuda a pensar lo bueno, a perdonar y a decir la verdad.
Hoy puedo pedirle a Dios un corazón cuidadoso. Puedo escoger una canción, una conversación y un juego que agraden a Jesús. Cuando me enoje, puedo orar bajito; cuando esté feliz, puedo agradecer; cuando alguien me trate mal, puedo responder con amabilidad. Jesús puede guardar mi corazón y enseñarme a vivir con paz.
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DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2026
“AQUÍ Y AHORA CON DIOS”
Narrado por: Mone Muñoz
Desde: Buenos Aires, Argentina
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
22 DE JULIO DE 2026
DIOS EN MI SILENCIO
Mas Jehová está en su santo templo; calle delante de él toda la tierra. Habacuc 2:20
Dios sigue reinando cuando mi boca se queda callada y mi corazón aprende a escucharlo.
En medio de tantas palabras, notificaciones y opiniones, el silencio puede incomodarme. En el salón, en casa o en el camino, siento la presión de responder rápido, justificarme o llenar cada espacio con ruido. Pero no todo lo que pienso decir me conviene, y no todo lo que escucho merece quedarse en mi mente. El silencio delante de Dios no es vacío; es un lugar donde mi orgullo se detiene y mi corazón se vuelve sensible a su voz.
Habacuc 2:20 me recuerda algo que necesito repetir cuando mi interior está agitado: “Mas Jehová está en su santo templo; calle delante de él toda la tierra.” Dios no está confundido, ni distraído, ni lejos. Él gobierna con santidad, y su presencia merece reverencia. Callar delante de Él no significa huir de mis problemas, sino reconocer que Él es Señor sobre mis pensamientos, mis emociones, mis decisiones y mis reacciones. Cuando me callo ante Dios, dejo de pelear por controlar todo y empiezo a confiar en su sabiduría.
Hoy puedo practicar ese silencio con algo sencillo: apagar por un momento la pantalla, cerrar mi cuaderno, sentarme unos minutos y orar sin apuro. Puedo pedirle al Señor que me enseñe a hablar menos para escuchar mejor, a responder con calma y a obedecer aun cuando nadie me esté viendo. En ese silencio, Dios no me abandona; me forma. Y mientras toda la tierra calla delante de Él, yo también puedo rendirle mi ruido, mi prisa y mi necesidad de tener siempre la última palabra.
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DEVOCIÓN MATUTINA PARA MUJERES EMBARAZADAS
“DULCE ESPERA”
Narrado por: Sirley Delgadillo
Desde: Bucaramanga, Colombia
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
22 DE JULIO
LA PROMESA DE DIOS
Versículo del día: "Yo te he amado con amor eterno; por eso te sigo mostrando mi lealtad." — Jeremías 31:3
Reflexión: Querida mamá, este es un tiempo especial y lleno de expectativas. Mientras esperas la llegada de tu bebé, recuerda que el amor de Dios por ti y por tu pequeño/a es inmenso e inquebrantable. Él ha planeado cada momento, y aunque el camino pueda parecer incierto, puedes estar segura de que Su amor eterno te cubre.
Dios te ha elegido para ser la mamá de este bebé y te ha preparado con todo lo que necesitas. Él está contigo, guiándote en cada paso de este proceso, llenándote de paz, sabiduría y fortaleza para enfrentar lo que venga. Este es un tiempo de confianza, no solo en tu capacidad como madre, sino también en la fidelidad de Dios para cumplir Su propósito en la vida de tu bebé y en la tuya.
Oración: Señor, gracias por el maravilloso regalo de la maternidad. Gracias por amarme con un amor eterno y por confiarme el cuidado de este bebé. Ayúdame a descansar en Tu promesa de estar conmigo en cada paso. Te pido paz, fortaleza y sabiduría mientras espero la llegada de mi hijo/a. En el nombre de Jesús, amén.
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DEVOCIÓN MATUTINA PARA MUJERES 2026
“DIGNAS DE SU VOZ”
Narrado por: Sirley Delgadillo
Desde: Bucaramanga, Colombia
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
22 DE JULIO DE 2026
PALABRAS DE VIDA
Manantial de vida es la boca del justo; pero violencia cubrirá la boca de los impíos. Proverbios 10:11
No siempre hace falta un gran estruendo para sentir que el alma está siendo llamada; a veces basta una frase leída en silencio, una inquietud santa que interrumpe el ruido del día, o esa certeza serena que se posa sobre el corazón cuando abrimos la Biblia y algo nos encuentra. En medio de las tareas, de una conversación pendiente o de una decisión que pesa, descubro que Dios no compite con el bullicio: se hace presente con claridad suficiente para guiarme. Su voz no confunde, no humilla, no empuja con ansiedad; me invita a detenerme y a reconocer quién soy delante de Él.
Mi dificultad no suele ser que Dios no hable, sino que yo me acostumbro a escuchar demasiadas otras voces. La culpa me acusa, la presión me apura, el temor me susurra escenarios que no entrego fácilmente al Señor. También las expectativas ajenas pueden volverse un mandato interior, y entonces respondo desde el cansancio en lugar de responder desde la fe. Pero cuando me acerco a la presencia de Dios con sinceridad, puedo distinguir lo que viene de Su Espíritu de lo que solo nace del desgaste del alma. Él no me guía desde la confusión, sino desde una verdad que ordena, limpia y sostiene.
“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen”. Estas palabras de Jesús no solo describen una relación; revelan una pertenencia. Oír Su voz no es un privilegio reservado para unas pocas, sino la experiencia de quien vive cerca del Pastor y aprende a reconocerle en la Escritura, en la oración y en la obediencia diaria. Él me conoce con una ternura que atraviesa mis máscaras, y me llama por un camino que no me disminuye, sino que me afirma. Seguirle implica confianza, pero también discernimiento: no todo lo que suena urgente viene de Dios, y no toda carga que siento debo conservar como si fuera mía.
Hoy puedo pedirle al Señor un oído atento y un corazón disponible. Puedo abrir Su Palabra antes de responder, guardar silencio antes de decidir, y elegir la paz de obedecer aunque mi emoción todavía esté inquieta. Si me llama a poner límites, a decir la verdad con gracia, a esperar con paciencia o a avanzar con firmeza, Su voz vendrá acompañada de la fuerza necesaria para el paso siguiente. Yo no camino sola; pertenezco al Pastor que conoce mi nombre, guía mi conciencia y sostiene mi dignidad. En esa voz encuentro claridad para vivir con propósito.
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DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2026
“FUTURO EN MANOS DE DIOS”
Narrado por: Daniel Ramos
Desde: Connecticut, USA
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
22 DE JULIO DE 2026
A LA SOMBRA DEL ALTÍSIMO
Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro. Salmo 91:4
Dios cubre mi vida con un cuidado más firme que cualquier plan que yo pueda armar. Cuando miro el futuro, no siempre siento control; a veces solo veo decisiones, plazos, entrevistas, exámenes y puertas que todavía no se abren. En medio de esa presión, el Salmo 91:4 me recuerda que no camino expuesto ni solo. Bajo sus alas hay refugio, dirección y paz para seguir adelante sin perder el alma en el camino.
Es fácil cargar la idea de que todo depende de mí: elegir bien la carrera, conseguir trabajo, no equivocarme en una relación, responder rápido, destacar, resolver. Esa carga termina agotando, porque convierte cada paso en una prueba de valor personal. Pero mi identidad no se construye sobre resultados, sino sobre pertenencia. No necesito demostrarle a Dios que merezco su cuidado; ya estoy invitado a descansar en él mientras sigo siendo responsable con lo que tengo en las manos.
Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro: esa imagen habla de cercanía, no de distancia. Dios no protege desde lejos, sino desde una presencia que abraza, guía y sostiene. Su sombra no es oscuridad, es abrigo frente al desgaste, la ansiedad y el miedo a fallar. Cuando no sé qué responder, qué elegir o cuánto esperar, puedo recordar que estar bajo sus alas significa vivir confiado en su fidelidad, no en mi perfección.
Hoy puedo estudiar, trabajar, servir y planear con serenidad, sabiendo que el futuro no me pertenece para dominarlo, sino para entregarlo al Señor y caminar con él. Puedo orar antes de tomar decisiones, pedir sabiduría para mis relaciones, administrar bien mi tiempo y ofrecer mis dones donde haya necesidad. Bajo la sombra del Altísimo no se apaga mi responsabilidad; se fortalece mi esperanza. Y esa esperanza me impulsa a avanzar con obediencia, sin miedo, porque Dios sigue siendo mi refugio en cada temporada.
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DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2026
“SABIDURÍA PARA EL CAMINO”
Narrado por: Exyomara Avila
Desde: Bogotá, Colombia
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
22 DE JULIO DE 2026
BUEN OÍDO
Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría, Si inclinares tu corazón a la prudencia... Proverbios 2:2
Un oído atento distingue la voz de Dios entre el ruido apurado de cada jornada.
Con frecuencia me descubro reaccionando antes de escuchar, respondiendo antes de orar, decidiendo antes de preguntar si esa opción honra al Señor. En la casa, en el trabajo o en una conversación difícil, la prisa puede disfrazarse de seguridad, pero deja el corazón inquieto. Entonces comprendo que no basta con tener información; necesito prudencia. Escuchar con atención es más que oír palabras: es abrirme a la corrección, dejar que la verdad me incomode y aceptar que no todo impulso merece ser seguido.
Proverbios 2:2 me llama a algo profundo: “Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría, Si inclinares tu corazón a la prudencia...”. La sabiduría no se impone a un corazón endurecido; se recibe con humildad. Inclinar el corazón implica rendir mi preferencia, mi agenda y hasta mi necesidad de tener la razón. Cuando la Escritura ocupa el centro, el alma aprende a discernir entre lo urgente y lo importante, entre la emoción del momento y la convicción que nace de Dios. Ese tipo de oído se forma en la oración, en la lectura constante de la Biblia y en el consejo maduro de creyentes fieles.
Hoy puedo pedirle al Señor que afine mi oído y ablande mi corazón. Puedo detenerme antes de responder, escuchar con respeto en mi hogar, pensar con calma en mis decisiones financieras, y buscar paz sin negociar la obediencia. Un buen oído no solo capta sonidos; capta dirección. Si Dios me habla por su Palabra, quiero seguirlo con pasos firmes, aunque el camino no se vea completo. Él no promete apresurar todo, pero sí guiar con fidelidad a quien le presta atención. Y en esa escucha reverente, el alma encuentra sabiduría para el camino.
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DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2026
“FUTURO EN MANOS DE DIOS”
Narrado por: Daniel Ramos
Desde: Connecticut, USA
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
21 DE JULIO DE 2026
DAR LO MEJOR
En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor. Romanos 12:11
¿Estoy dando lo mejor de mí, o solo estoy sobreviviendo entre clases, trabajo y pendientes? Esa pregunta aparece cuando el cansancio pesa y uno siente que la energía no alcanza para todo. En esa tensión, Romanos 12:11 me habla con una claridad que no empuja desde la culpa, sino desde el propósito: Dios no me llama a vivir apagado, sino con una entrega real, visible, con sentido.
Ser joven no significa tener todo resuelto, pero sí decidir cómo voy a caminar mientras Dios me guía. La pereza no siempre se ve como falta de ganas; a veces se esconde en la distracción constante, en postergar lo importante, en conformarme con hacerlo “suficiente” para salir del paso. Y el corazón se enfría cuando dejo que la comodidad gobierne mis prioridades. Dios quiere formar en mí una diligencia sana, esa fuerza que me ayuda a estudiar con seriedad, trabajar con honestidad, cuidar mis relaciones y responder con madurez a lo que tengo delante.
El versículo une dos cosas que no deberían separarse: diligencia y fervor. No se trata de correr sin sentido, sino de vivir encendido por el Espíritu. Cuando sirvo al Señor, mi esfuerzo deja de ser solo una obligación y se convierte en adoración. Entonces cada tarea, por pequeña que parezca, puede tener valor eterno: preparar una exposición, aprender un oficio, cumplir un turno, escuchar a un amigo, administrar el dinero con orden, elegir pureza en un noviazgo, o perseverar cuando el resultado no llega rápido. Dios ve esa fidelidad silenciosa.
Hoy puedo pedirle al Señor que quite la apatía de mi corazón y me enseñe a dar lo mejor en lo que tengo delante. No necesito esperar a tener un cargo, una plataforma o grandes recursos para vivir con pasión santa. Puedo comenzar donde estoy, con lo que tengo, bajo su dirección. Si Cristo es mi centro, entonces mi futuro no dependerá solo de mi rendimiento, sino de su mano guiando mis pasos. Y mientras avanzo, quiero hacerlo con diligencia, con fuego en el espíritu y con la alegría de servirle.
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DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2026
“SABIDURÍA PARA EL CAMINO”
Narrado por: Exyomara Avila
Desde: Bogotá, Colombia
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
21 DE JULIO DE 2026
PIES QUE NO RESBALAN
No dará tu pie al resbaladero... Salmo 121:3
¿Quién sostiene mis pasos cuando las decisiones se vuelven inciertas y el camino parece estrecho? En la vida adulta, no siempre tropezamos por falta de voluntad; a veces resbalamos por cansancio, por exceso de cargas o por confiar demasiado en nuestro propio criterio. Entre responsabilidades de trabajo, asuntos del hogar, conversaciones delicadas y preocupaciones económicas, el corazón puede moverse con prisa. Entonces conviene detenerse y recordar que Dios no observa mi camino desde lejos; Él se interesa por cada paso que doy.
No siempre percibo el peligro a tiempo. Una respuesta impulsiva, una decisión tomada sin oración, una palabra dicha con dureza o una elección hecha solo por presión pueden dejar huellas dolorosas. El resbalón espiritual suele comenzar en cosas pequeñas: dejar de consultar la Palabra, ignorar el consejo sabio, justificar una reacción inmediata. Como adultos, cargamos experiencias, responsabilidades y también heridas, y todo eso puede nublar el juicio. Por eso necesito aprender a avanzar con humildad, sabiendo que la madurez no consiste en no necesitar ayuda, sino en buscarla en Dios.
El salmista afirma con sencillez y firmeza: “No dará tu pie al resbaladero...”. Esa promesa no significa ausencia total de pruebas, sino la fidelidad de Dios para sostenerme en medio de ellas. Él ve el terreno oculto, conoce los riesgos que yo no alcanzo a distinguir y afirma mis pies cuando la confianza vacila. Su cuidado no es superficial; es un sostén real para la mente, el carácter y la voluntad. Cuando me uno a Él en oración y abro la Escritura con sinceridad, su luz se vuelve lámpara para mis pasos y protección para mis decisiones.
Hoy puedo caminar con más serenidad. Si debo resolver un conflicto, asumir un compromiso familiar o enfrentar una elección importante, no estoy obligado a correr sin dirección. Puedo detenerme, orar, buscar consejo, revisar mi motivación y obedecer lo que ya Dios me ha mostrado. Él no promete que el sendero será fácil, pero sí que mis pies no quedarán desamparados. Cuando decido andar con Él, incluso los días firmes forman parte de su cuidado, y las pruebas no tendrán la última palabra.
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Podcast para el crecimiento espiritual de toda la familia.