====================================================
SUSCRIBETE
https://www.youtube.com/channel/UCNpffyr-7_zP1x1lS89ByaQ?sub_confirmation=1
====================================================
LECCIÓN DE ESCUELA SABÁTICA
II TRIMESTRE DEL 2026
Narrado por: Eddie Rodriguez
Desde: Guatemala, Guatemala
Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church
MIÉRCOLES 20 DE MAYO
EJEMPLOS DE FE
Dedica hoy algún tiempo a estudiar Hebreos 11, el gran capítulo de la fe. Léelo de corrido y en voz audible. Vuelve a leerlo y escribe lo que piensas en respuesta a las siguientes preguntas:
• Considera el versículo 1. ¿Qué esperas hoy que aún no puedes ver? (Piensa en necesidades inmediatas y anhelos relacionados con la Eternidad).
• ¿Qué papel cumple la fe en tu testimonio personal y en tu conversión?
• Vuelve a leer el versículo 3, que habla acerca de Dios y la Creación. ¿Por qué la existencia del Dios creador debería ser, en muchos sentidos, lo más fácil de asumir por fe?
• Lee el versículo 6 y resume su mensaje con tus propias palabras.
• Los versículos 7 al 40 consignan la vida de varios personajes bíblicos. ¿Por qué la fe es el factor principal de la sólida relación de esas personas con Dios?
Conocer a Dios y tener una relación viva y sólida con él requiere fe. ¿Cómo puedes fortalecer tu fe o animar a alguien cuya fe vacila? He aquí algunas ideas:
Una fe pequeña como una semilla de mostaza es poderosa y es todo lo que necesitas para cultivar una relación con Dios (Mat. 17:20). Si estás dispuesto a cooperar con él, hará que tu fe crezca.
La fe es el resultado de escuchar a Dios hablándonos por medio de su Palabra, la Biblia (Rom. 10:17). Comprométete a estudiar la Biblia y a orar diariamente.
Pide a Dios que aumente tu fe (Luc. 17:5). Al igual que el padre que acudió a Jesús con su hijo endemoniado y clamó con lágrimas: “¡Creo! ¡Ayuda mi poca fe!” (Mar. 9:24), podemos reconocer nuestra incredulidad y pedir a Dios que aumente nuestra fe.
La fe y la duda pueden coexistir (Mar. 9:24). No te alejes de Dios simplemente porque tengas dudas. De hecho, es importante que trabajes en tu salvación con temor y temblor (Fil. 2:12-16) y que “poseas” tu fe en lugar de tomarla prestada de otro, como intentaron hacer cinco de las vírgenes (Mat. 25:8).
Responde al Espíritu Santo y pídele que aumente su presencia en tu vida.
Ejercita tu fe. Recuerda que la fe no es un sentimiento, sino la decisión de creer y que Dios está presente incluso cuando no puedes verlo (2 Cor. 5:7).
Considera las palabras del himno titulado “Grande, Señor, es tu misericordia” (Himnario Adventista, Nº 55) como una oración personal de gratitud a Dios por ser tan fiel.