DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2023“YO ESTOY CONTIGO”Narrado por: Roberto NavarroDesde: Montreal, CanadáUna cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church 11 DE DICIEMBRE "LA CONFIANZA SERÁ GRANDEMENTE RECOMPENSADA Así que no pierdan la confianza, porque esto será grandemente recompensada. Ustedes necesitan perseverar (Hebreos 10:35, 36, NVI).Regresamos a 1975. Estamos en el Coliseo Araneta, en Manila, Filipinas, junto a 28.000 espectadores que han acudido al tercer y último combate entre Muhammad Alí y Joe Frazier. El mundo entero se ha detenido para ver el esperado duelo. Finalmente, suena la campana y comienza la pelea. Tras trece round de una encarnizada batalla, ya al borde de la fatiga física, casi arrastrándose por el ring, ambos boxeadores pudieron llegar al decimocuarto asalto. En el minuto de descanso entre el decimocuarto y el decimoquinto asalto, Alí pidió que le cortaran los guantes, no quería seguir combatiendo. Las manos le ardían, sus órganos internos estaban destrozados, no podía siquiera mantenerse en pie. Su entrenador lo trató de animarlo y le pidió que esperara un poco más. En ese instante, cuando Alí ya estaba decidido a rendirse, el entrenador de Frazier empujó la toalla, y así quedó definido el llamado "combate del siglo".Exhortando a creyentes que "sostuvieron una dura lucha y soportaron mucho sufrimiento", el libro de Hebreos dice: "Así que no pierdan la confianza, porque esta será grandemente recompensada. Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, recibe lo que él ha prometido" (Hebreos 10:32, 35, 36, NVI). Para los que están luchando fuertemente en la vida, rendirse no es una opción. En realidad, lo que necesitas es "perseverar" (en griego hipomoné); es decir, seguir aguantando, mantenerte en pie. Y esa perseverancia indispensable, ese poder de resistir las dificultades y aguantar firmemente los golpes, no nace en ti. Mira lo que dice el salmista: "En Dios solamente reposa mi alma, porque de él viene mi esperanza (hypomoné)" (Salmo 62:5). Tu esperanza, esa perseverancia indispensable para que no retrocedas ni un paso, viene de tu Padre celestial. Muy pronto, todos los que hayamos resistido los duros puñetazos del enemigo con nuestra esperanza puesta en Dios, seremos "grandemente recompensados".El año ya ha entrado en su última ronda; han sido muchas desilusiones las que has vivido, el enemigo te ha atacado con fuerza, y sus infernales golpes te han reventado el alma, piensas que ya no puedes mantenerte en pie, que tu vida se derrumba, y ha tomado la decisión de rendirte. Por favor, resiste unos segundos más, el enemigo no podrá derrotarte, tu victoria está asegurada.