DEVOCIÓN MATUTINA PARA MUJERES 2023“HIJA MÍA, NO TENGAS MIEDO”Narrado por: Sirley DelgadilloDesde: Bucaramanga, ColombiaUna cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church 02 DE NOVIEMBRE MIEDO VERSUS CONVICCIONES Cuando Pilato oyó decir esto, tuvo más miedo. Juan 19:8.Los líderes judíos rechazaron la oferta de Pilato de soltar a Jesús después de azotarlo. Lo querían muertos. Pilato debía persuadirlos a abandonar esa decisión, o entregarles a Jesús para enfrentar la muerte. Estaba atrapado entre la justicia y sus intereses políticos. Conociendo esa debilidad, los líderes judíos declararon que Jesús debía morir porque iba contra las leyes religiosas. Tristemente, Pilato optó por salvar su propio prestigio a expensas de Jesús. Tenía poder, pero no tenía convicciones. El poder, sin convicción para hacer lo correcto, es cobardía. Su falta de coraje llevó a Pilato a declarar culpable a un inocente, a Jesús, y liberar a un culpable, Barrabás. Lavó sus manos en público, pero no pudo limpiar su alma del crimen.Cuando tengas que decidir entre lo correcto o tus intereses, elige por convicción y no por miedo. Tres veces Pilato confesó que Jesús no era culpable (Juan 18:38; 19:4, 6). Al declararlo inocente, pero azotarlo para apaciguar a los acusadores, demostró su debilidad y miedo. Los sacerdotes se valieron de su indecisión y presionaron más. No pudieron probar que Jesús había quebrantado la ley romana, así que lo trajeron ante Pilato, acusándolo de quebrantar las leyes religiosas y de blasfemia. La blasfemia era el crimen más serio de la ley judía, y era castigado con muerte por apedreamiento. Acusar a Jesús de traición lo hacía culpable frente a la ley romana, y el castigo era la crucifixión. No les importaba cuál de las acusaciones creyera Pilato, solo que aprobara la muerte de Jesús.Si Pilato hubiera actuado correctamente, de todos modos, habría dado muerte a Jesús, pero él no habría vivido el resto de su vida con una conciencia culpable. Durante el juicio, Pilato se mostró vacilante y miedoso, y los líderes enojados y con odio, mientras que Jesús permanecía calmado. A la vista del Cielo, eran Pilato y los líderes judíos quienes estaban en juicio, no Jesús.Cuando seas cuestionada, recuerda que mientras tú puedas estar en juicio frente a tus acusadores, ellos están en juicio frente a Dios. Pilato actuó por cobardía, por miedo a perder el poder y su seguridad personal. Por miedo, permitido el peor de los crímenes. ¡"Cuántos, para escapar a la pérdida o al sufrimiento, sacrifican igualmente los buenos principios! La conciencia y el deber señalan un camino, y el interés propio señala otro. ¡La corriente arrastra fuertemente en la mala dirección, y el que transige con el mal es precipitado a las densas tinieblas de la culpabilidad"! (DTG, pág. 687).Decide por convicción, no por miedo.