DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2023“SIGUIENDO LAS HUELLAS”Narrado por: Linda RumrillDesde: Gran Canaria, EspañaUna cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church 15 DE OCTUBRE SEGUNDA OPORTUNIDADEl Señor se dirigió por segunda vez a Jonás, y le dijo: Anda, vete a la gran ciudad de Nínive y anuncia lo que te voy a decir"» (Jonás 3: 1-2)Dios es especialista en concedernos segundas oportunidades, y todas las que necesitamos. Si te das cuentas, Jonás 3: 1-2 repite los dos primeros versículos del capítulo uno. Alguien podría pensar que al momento que el profeta pisó tierra firme Dios lo iba a descartar, lo iba a regresar a su casa por su mala actitud, desobediencia, terquedad y pésima conducta, pero no sucedió así. Dios le salvó la vida, pero no lo descartó para la misión que desde un principio le había encomendado. Esto era un aliciente para el profeta; El plan original no se había alterado.No del todo convencido, Jonás acudió más por temor a las consecuencias de volverse a negar que por el deseo de predicar. Entonces ocurrió lo inesperado: en Nínive nadie lo persiguió, lo apresó, ni lo lapidó, ¿La razón? Las personas tenían hambre de la Palabra de Dios. En la ciudad más inesperada también existía un anhelo de cambio. El mayor problema de Nínive era la violencia generalizada, de ese pecado se arrepintieron de forma específica: «Deje cada uno su mala conducta y la violencia que ha estado cometiendo hasta ahora» (vers. 8) [palabras del rey]. Sin duda, habían probado distintos métodos para controlar dicho mal, pero con resultados infructuosos. No fue sino hasta que rindieron sus vidas a Dios y obedecieron sus preceptos que el panorama cambió favorablemente.El hecho de escuchar la Palabra de Dios y aceptarla conlleva hechos concretos, en este caso: ayuno, tristeza por su mal proceder, arrepentimiento y confesión. Igualmente, Dios espera de nosotros acciones concretas como resultado de escuchar su Palabra. Llama la atención que el capítulo tres nos presenta al profeta predicando y al rey de Nínive invitando. Jonás instruía y advertía, mientras que el personaje más insospecchado, el rey", exhortaba y persuadía. Por lo cual, emitió un decreto que llegara hasta el último rincón de la ciudad y así fuera del conocimiento de todos. Cuando Dios vio la respuesta de la gente a la oportunidad de cambio, desistió de su plan de destrucción y los perdonó.Hoy podemos recordar que, en cualquier lugar del mundo, hay personas receptivas al evangelio y la persona más inesperada puede convertirse en portavoz del mensaje de salvación.