================================================== ==SUSCRIBETEhttps://www.youtube.com/channel/UCNpffyr-7_zP1x1lS89ByaQ?sub_confirmation=1================================================== ==DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2023“CARÁCTER”Narrado por: Daniel RamosDesde: Connecticut, Estados UnidosUna cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church06 DE SEPTIEMBRE DEL 2023 EL CUERPO PERFECTO «Así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo...» 1 Cor. 12:12 En 1992, en el momento de las Olimpiadas, yo vivía en Barcelona. En el tiempo de las competiciones se podía observar una gran cantidad de atletas por las calles y plazas de la ciudad. Nos gustaba, a mi esposa y a mí, adivinar, por el aspecto físico, la disciplina a la que pertenecía cada deportista. Era muy fácil detectar a los jugadores de baloncesto, sobresalían por encima de cualquier cabeza. La gente de halterofilia desplegaba unos hombros y bíceps inmensos y contrastaban con las gráciles jovencitas de gimnasia rítmica. Me sorprendieron los corredores de maratón, tan pequeños y tan fibrados. Era indudable, la práctica hace al cuerpo.Y me pregunto, ¿cómo debiera ser el cuerpo en Cristo? Algunos podrían pensar que debiera ser la figura de un luchador de sumo: grande, poderosa, pesada, estática. Otros, que debiera asemejarse a la de un boxeador: capaz de encajar y de responder golpes, dinámica, hiperactiva. Otros la compararían con las sutiles formas de la natación sincronizada, donde el grupo es mucho más relevante que el individuo. Algunos, incluso, a las de un saltador de trampolín con su capacidad de hacer piruetas para despertar emociones y admiración. No lo veo así. Creo que sería la figura de un joven caminante que desarrolla armoniosamente cada músculo, tendón y nervio de su cuerpo en diario caminar por la naturaleza. Sus ojos están acostumbrados a otear el horizonte. Sus oídos distinguen los diferentes trinos de las aves. Su olfato disfruta con los aromas de las estaciones. Sus pies avanzan con ritmo acompasado de brazos y columna. Hablar de un cuerpo perfecto es hablar de que todos somos todo.Eres un miembro del cuerpo de Cristo, no lo dudes. ¿Estás en forma? ¿Hipertonificado o hipotonificado? ¿Aportas armonía? Puede parecerte extraño, pero para que exista orden en tu congregación, para que la adoración sea adecuada, debes vivir en equilibrio. El equilibrio es orden y tu equilibrio es el equilibrio de los demás. ¿Cómo puedes hacerlo? Fácil, empieza por amarte a ti mismo, tanto que comiences a amar a los demás. Ese es el punto, ni más (olvidándote de ti) ni menos (olvidándote de los demás). Y eso no lo digo yo, lo dijo Jesús (Mar. 12:31).Me gustaría, cuando llegue el final de estas olimpiadas cósmicas en las que estamos compitiendo, que los seres de otros mundos nos miren y comenten: «Eso sí que es un cuerpo perfecto, el cuerpo de Cristo.» Estaría bien, ¿verdad?