Millones y millones de perros son abandonados en las calles de las ciudades del mundo. Y es que, lo que al inicio era alegría, darle la bienvenida a una mascota al hogar, después se vuelve una molestia. De allí, comienzan a surgir las excusas para dejar al animal a su suerte, o bien se lo entregan a otra familia o en el peor de los casos, los sueltan en plena vía.