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PADRE DIEGO PAEZ
Juan 13, 21-33. 36-38
Estando a la mesa con sus discípulos,
Jesús se conmovió profundamente y declaró:
“Les aseguro que uno de ustedes me va a entregar.”
Los discípulos se miraban unos a otros,
sin saber de quién hablaba.
Uno de ellos, el discípulo amado,
estaba reclinado junto a Jesús.
Simón Pedro le hizo una señal para que preguntara quién era.
Él se recostó sobre el pecho de Jesús y le dijo:
“Señor, ¿quién es?”
Jesús respondió:
“Es aquel a quien le dé el bocado que voy a mojar.”
Mojó el bocado y se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote.
Y después del bocado, Satanás entró en él.
Jesús le dijo:
“Lo que vas a hacer, hazlo pronto.”
Ninguno de los que estaban a la mesa entendió por qué lo decía.
Como Judas tenía la bolsa común,
algunos pensaban que Jesús le decía que comprara lo necesario para la fiesta
o que diera algo a los pobres.
Judas tomó el bocado y salió inmediatamente.
Y era de noche.
Cuando salió, Jesús dijo:
“Ahora ha sido glorificado el Hijo del Hombre
y Dios ha sido glorificado en él.
Hijitos, todavía estaré con ustedes un poco más.”
Simón Pedro le preguntó:
“Señor, ¿a dónde vas?”
Jesús respondió:
“A donde yo voy no puedes seguirme ahora;
me seguirás más tarde.”
Pedro le dijo:
“Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora?
Daré mi vida por ti.”
Jesús le respondió:
“¿Darás tu vida por mí?
Te aseguro que no cantará el gallo
antes que me hayas negado tres veces.”
By Piedras VivasPADRE DIEGO PAEZ
Juan 13, 21-33. 36-38
Estando a la mesa con sus discípulos,
Jesús se conmovió profundamente y declaró:
“Les aseguro que uno de ustedes me va a entregar.”
Los discípulos se miraban unos a otros,
sin saber de quién hablaba.
Uno de ellos, el discípulo amado,
estaba reclinado junto a Jesús.
Simón Pedro le hizo una señal para que preguntara quién era.
Él se recostó sobre el pecho de Jesús y le dijo:
“Señor, ¿quién es?”
Jesús respondió:
“Es aquel a quien le dé el bocado que voy a mojar.”
Mojó el bocado y se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote.
Y después del bocado, Satanás entró en él.
Jesús le dijo:
“Lo que vas a hacer, hazlo pronto.”
Ninguno de los que estaban a la mesa entendió por qué lo decía.
Como Judas tenía la bolsa común,
algunos pensaban que Jesús le decía que comprara lo necesario para la fiesta
o que diera algo a los pobres.
Judas tomó el bocado y salió inmediatamente.
Y era de noche.
Cuando salió, Jesús dijo:
“Ahora ha sido glorificado el Hijo del Hombre
y Dios ha sido glorificado en él.
Hijitos, todavía estaré con ustedes un poco más.”
Simón Pedro le preguntó:
“Señor, ¿a dónde vas?”
Jesús respondió:
“A donde yo voy no puedes seguirme ahora;
me seguirás más tarde.”
Pedro le dijo:
“Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora?
Daré mi vida por ti.”
Jesús le respondió:
“¿Darás tu vida por mí?
Te aseguro que no cantará el gallo
antes que me hayas negado tres veces.”