Desde la revolución industrial, la humanidad ha emitido más de 1,5 billones de toneladas de dióxido de carbono o CO2 a la atmósfera terrestre. Solo en 2019, inyectamos unos 37 000 millones más, esto es, un 50% más que en el año 2000 y casi el triple que hace 50 años. Y no es solo CO2. También generamos cada vez más otros gases de efecto invernadero, como el metano y los óxidos de nitrógeno. Todos combinados, equivalen a emitir anualmente 51 000 millones de toneladas de CO2. Y las emisiones siguen creciendo. ¡Pero debemos reducirlas a cero!