En 1976, David Bowie había tocado fondo. Se sustentaba a base de leche, pimientos y cocaína y se encontraba en pleno divorcio.
El álbum ‘Low’, que hacía referencia al estado de ánimo del artista, nació como proyecto de banda sonora de la película ‘El hombre que cayó a la tierra’, en la que el artista interpretaba a un alienígena que se hace pasar por humano para salvar su planeta.
Con la producción de Tony Visconti y la ayuda de Brian Eno, Bowie grabó un álbum tan experimental que el artista llegó a proponerse no publicarlo si no sonaba como él esperaba.
De hecho, Bowie no hizo mucho por promocionar 'Low’, como respuesta a la reacción de la discográfica, que esperaba una secuela más en la línea de la música soul de sus últimos trabajos, ‘Young Americans’ y ‘Station To Station’.
La intensa y diversa reacción a ‘Low’ enseñó a Bowie que la mejor decisión para su carrera era seguir rompiendo las reglas.