En este episodio de Diálogos de Mentes hablamos de la corrupción, pero no solo como fenómeno político o institucional, sino como una posibilidad humana mucho más cercana de lo que nos gusta admitir.
Nos preguntamos qué significa realmente corromperse, por qué es mejor hablar de comportamientos corruptos antes que de “personas corruptas”, y cómo pequeñas justificaciones —“solo esta vez”, “todo el mundo lo hace”, “no es lo mismo”— pueden abrir la puerta a abusos cada vez mayores.
Reflexionamos sobre el poder, el dinero, el miedo, la vanidad, la impunidad y el autoengaño como motores de la corrupción. También comentamos ejemplos del cine, la literatura y la historia, desde El Padrino y Pactar con el diablo hasta Rebelión en la granja, El señor de las moscas o el experimento de la cárcel de Stanford.
Un episodio sobre ética, poder, tentaciones cotidianas y esa incómoda pregunta: ¿el poder corrompe o simplemente revela quiénes somos?