Si alguna vez has tenido a un ligue que te escribe de vez en cuando, te da largas, no hace planes concretos para verte, pero no deja de aparecer, déjanos decirte que estás en la banca. ¡Así es! Tal cual como metáfora deportiva, entras y sales del juego cuando el otro lo quiere... horrible, verdad? Pues es más común de lo que crees y todos podemos caer en esta dinámica.