La Revolución, de la mano de Vilma, Celia, Haydée, Melba y otras heroínas, logró colocar a la mujer cubana en el centro de las transformaciones sociales. Por Constitución, estableció que tuvieran los mismos derechos que los hombres.
También garantizó que se divorciaran, que se inculpara por ley a quienes las violentaran, que decidieran sobre sus cuerpos, garantizando aborto legal y asistencia médica para ello. Estos son apenas sueños para muchas en el mundo.