El 11 de abril de 1895, luego de abandonar en un bote al vapor alemán Nordetrant, seis hombres fijan el rumbo de su embarcación a la Mayor de las Antillas, la cual como madre angustiada añora el retorno de sus hijos para ofrecerle bienestar en su regazo.
José Martí y Máximo Gómez, líderes del nuevo alzamiento, delinearon el objetivo de sus actos en Montecristi, República Dominicana: una guerra contra el colonialismo peninsular y el odio entre las razas, pero a favor de la unidad latinoamericana ante cualquier manifestación de exterminio cultural.
“Fijamos rumbo. Llevo el remo de proa… Nos ceñimos los revólveres… La luna asoma, roja, bajo una nube. Arribamos a una playa de piedras, (La Playita al pie de Cajobabo). Me quedo en el bote el último vaciándolo. Salto. ¡Dicha grande!