Dios no te restaura solamente para que vuelvas a sentirte bien. Esa es una parte del proceso, pero no es el objetivo final. La restitución verdadera no solo se nota en lo que vuelve a tus manos, sino en lo que Dios forma dentro de tu carácter.
Dios no te restaura solamente para que vuelvas a sentirte bien. Esa es una parte del proceso, pero no es el objetivo final. La restitución verdadera no solo se nota en lo que vuelve a tus manos, sino en lo que Dios forma dentro de tu carácter.